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“Salir de la zona de confort da vértigo pero es necesario hacerlo: anclarse al pasado impide crear futuro”



TERESA ROCAMONDE - FOTOS: MIGUEL MUÑIZ · PUBLICADO O 04 DE MAIO DE 2018 · (0)




Tras más de 20 años dedicada al sector sanitario, el pasado mes de agosto decidió emprender una nueva etapa en un proyecto que la ilusionaba tanto como la asustaba: dirigir dos de las empresas más representativas de Galicia en el sector TIC, Coremain y Sivsa. Medio año después de ponerse al frente de un equipo que supera las 700 personas, Sonia Lois habla con la satisfacción de saber que aquella difícil decisión fue la correcta, y con la ilusión de afrontar un reto apasionante: expandir sus empresas a nuevos sectores y territorios.

Tanto Coremain como Sivsa tienen una larga trayectoria en el sector TIC. ¿Cómo se produce tu llegada a la dirección de ambas?

Efectivamente Coremain cuenta con 26 años de vida, pero es que Sivsa acaba de celebrar su 30 aniversario, así que… sí, estamos sin duda ante dos empresas con una larga trayectoria. Y yo llego aquí por casualidad. En HM Hospitales sentía que había finalizado mi etapa y, aunque es verdad que resulta muy difícil asumir un cambio, sobre todo a cierta edad y después de mucho tiempo en una empresa, también creo firmemente que hay que saber ceder el testigo cuando llega el momento; por tu salud mental y por la gente a la que has dirigido, que sigue esperando de ti algo que ya no les puedes dar. Resulta difícil pasar de ser quien marca las directrices y las líneas de actuación, a ser quien las recibe, pero también es muy duro irte de un sitio al que le has dedicado buena parte de tu vida y volver a empezar. A mí me producía un vértigo tremendo y fue la decisión más difícil que tuve que tomar en mi vida profesional, me costó mucho dar el paso.

¿Y qué te convenció?

En primer lugar que surgió la oportunidad, lo cual no es fácil, y yo creo que el tren hay que cogerlo cuando pasa. Que te llamen para ofrecerte formar parte importante de un proyecto tan ambicioso, innovador, complejo e ilusionante como este es una oportunidad que no podía dejar pasar... Yo me muevo mucho por emociones, necesito que el proyecto me ilusione y que me suponga un reto, y Manuel Alonso me transmitió esas sensaciones, y la adrenalina que necesitaba en un momento crucial así que… me lancé. Lo más suave que me llamaron fue “suicida” pero yo creo que estos cambios son necesarios y óptimos. No soy partidaria de la filosofía americana de cambios obligatorios en tiempos cortos, pero sí creo que es bueno afrontar nuevos retos, profesional y personalmente.

En los últimos años formabas parte de la dirección del hospital La Rosaleda de Santiago. ¿Como llega una ingeniera al sector sanitario?

Pues, de nuevo, por “accidente”. Yo estudié ingeniería técnica industrial pero entonces no existía la ingeniería sanitaria u hospitalaria, que hoy sí está más desarrollada. No recuerdo muy bien por qué pero un profesor mío envió mi currículo a una empresa que había ganado un concurso del Sergas, lo que se conoce como outsourcing y ahí empecé, nada menos que como jefa de mantenimiento, con veintipocos años, y mujer. Pese a la desconfianza inicial –yo creo que más por la edad que por el hecho de ser mujer– fui muy bien acogida y estuve muy arropada, y eso probablemente afectó para que ya me quedase en el sector sanitario hasta ahora. Desde el año 97… ¡veinte años! Imagina el vértigo que suponía este cambio; veinte años de tu vida dedicada a un sector y cuando ya crees que sabes algo… a empezar de nuevo.

Pero está la ilusión de lo nuevo que compensa lo “viejo conocido”…

¡Totalmente! Además yo nunca perdí la curiosidad por ver otras cosas que no estuviesen ligadas a la sanidad, pero con lo que te exige el día a día profesionalmente no podía ir más allá, y menos en sectores como este, el TIC, que cambian de un día para otro y que exigen máxima dedicación para poder seguir la evolución. En esto estoy ahora, aunque sin perder tampoco el interés por la sanidad, que sigue ahí y yo creo que seguirá siempre.

Una “mujer” CEO en el sector tecnológico aún es, por desgracia, noticia. ¿Conlleva alguna dificultad añadida?

No, a día de hoy para nada. Y sí, me resulta un poco triste que esto todavía siga siendo noticia… pero así es. Todavía son muy pocas las mujeres directivas, y menos aun en este sector, donde la presencia de mujeres es en general escasa. Y es una lástima porque si algo he comprobado a lo largo de estos veinte años es que los equipos mixtos, en dirección o en cualquier ámbito, funcionan mejor y aportan mucho más. Es más, defiendo a capa y espada al “equipo”. Yo no creo en el “súper CEO” que tiene todas las habilidades y que lo sabe todo del negocio, las finanzas, la tecnología y las personas… Alguno puede haber, seguro que sí, pero es muy, muy difícil reunir todas esas cualidades. Yo creo en los equipos. Y cuánto más diversos mejor.

¿Y cómo es tu equipo?

Somos un equipo fantástico y muy cohesionado, formado por gente muy preparada y diversa, lo cual da lugar a un grupo fuerte y muy completo. Esto ha sido de gran ayuda y ha facilitado mucho mi aterrizaje. Porque una de mis principales preocupaciones era la acogida por parte de mis trabajadores, la percepción de la gente ante una CEO que no provenía del sector. Y contar con este equipo ha sido esencial. En Coremain venían de una etapa complicada, necesitaban estabilidad, y yo creo que empiezan a percibir a través de nuestra ilusión y compromiso que venimos para eso, y para emprender de nuevo la senda del crecimiento. Sivsa, por el contrario, viene de un liderazgo reciente, ejercido por el antiguo propietario, y el cambio podía ser más traumático por lo que era necesario gestionarla de otro modo. Ahora queda lo duro: demostrar que podemos darle el impulso definitivo a ambas empresas, y en eso estamos.

¿A qué se dedican Sivsa y Coremain?

Son dos empresas similares, dos empresas TIC orientadas a los mismos sectores y con un tamaño muy parecido, pero con culturas y enfoques de trabajo diferentes, por lo que tienen mucho en común, pero también diferencias que hacen que se complementen muy bien y que no compitan necesariamente entre sí. Coremain está en Santiago que, como todos sabemos, es una ciudad de perfil muy administrativo. Eso ha marcado mucho la evolución de la empresa, que se dedica en buena parte al sector público y de servicios, donde tenemos un grandísimo know how orientado a aportar valor añadido a nuestros clientes; también tenemos desarrollada un área muy potente de Telco y BPO, que nos permite posicionarnos y competir con grandes empresas. Mientras que Sivsa está en Vigo, una ciudad industrial, y eso ha hecho que su actividad se enfocase más al sector privado y a producto. Además, Sivsa es una de las pocas empresas TIC gallegas especializada en el sector del mar, y ahora empezamos a sobresalir en Big Data; de hecho, tenemos con nosotros a uno de los mejores especialistas del país, Antonio Vidal, premio Mejor Data Scientist de España concedido por Synergic Partners el año pasado. Nuestro objetivo es lograr la diferenciación: conseguir hacer algo distinto, que nos haga únicos, es la aspiración de cualquier directivo y aquí lo tenemos, así que por dicha senda vamos a continuar. Coremain y Sivsa son dos empresas similares, pero que requieren enfoques y trabajos distintos y, por tanto, doble esfuerzo. […]

¿Y extenderse a otros países?

En principio no a corto plazo, lo que sí queremos afianzar también es nuestra posición en el conjunto del estado. Tanto Sivsa como Coremain tienen oficina en Madrid, y Sivsa también tiene una Delegación en Asturias. El reto ahora es introducirnos en otras comunidades en aquello que ya conocemos y sabemos hacer bien, y explorar en Galicia otros sectores.

Resúmenos qué es el Big Data y para qué sirve.

Digamos que es el macroanálisis de datos, que a través de un conjunto de tecnologías y prácticas, nos permite almacenar, tratar y analizar un volumen indecible de información en una base de datos numérica para extraer conclusiones que te ayuden a tomar decisiones de forma acertada, permitiendo crear nuevos servicios comerciales y atendiendo mejor las necesidades de cada cliente. Prácticamente todo lo que hacemos en nuestro día a día deja huella en la red, así que hacer una buena lectura de datos resulta esencial para tomar una decisión empresarial de cualquier tipo, ya que nos permite conocer las tendencias o comportamientos de usuarios/clientes, lo cual da lugar a personalizar o crear nuevos modelos de negocio, segmentar ofertas de productos a determinados clientes… es decir, generar productos y servicios personalizados que ofrezcan más garantías de éxito.

¿Te ves llegando a la jubilación en este sector?

La jubilación es algo que veo todavía muy, muy lejano, y la verdad es que no me puedo permitir pensar en ella, y menos en dónde estaré para entonces. Solo espero que sea, al igual que ahora, en algo que me ilusione, que me haga levantarme cada día con energías renovadas y que me produzca satisfacción. Casi nada, ¿eh?

(Extracto de la entrevista publicada en el número 323 – abril 2018)



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