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“No concibo el futuro de nuestro país sin una mayor inversión en ciencia y en investigación”



TERESA ROCAMONDE FOTOS: MIGUEL MUÑIZ · PUBLICADO O 26 DE XUñO DE 2019 · (0)




Lleva casi cuatro décadas dedicada en cuerpo y alma a la medicina, más concretamente al cáncer de mama. Es jefa del Servicio de Hematología y Oncología médica en el Hospital de Valencia, catedrática en la universidad de esa misma ciudad y una de las investigadoras más relevantes de nuestro país, motivo por el que acaba de ser reconocida con el VIII Premio Internacional de Investigación Oncológica Ramiro Carregal. Sobre investigación, cáncer, medicina y sanidad hablamos con ella durante su visita a Galicia.

Ahora las mujeres son mayoría en las facultades de Medicina, pero en su época no era así. ¿Fue difícil el camino para su generación? ¿Cambiaron mucho las cosas desde que usted comenzó su carrera profesional?

La verdad es que hace más de 40 años, cuando yo empecé a estudiar medicina, la situación era muy diferente, aunque ya había un número significativo de mujeres estudiando Medicina. Quizás las dificultades empezaban a manifestarse cuando las mujeres médicas se planteaban ascender a puestos de responsabilidad superiores, casi siempre reservados a los hombres.

Se habla mucho de las dificultades para investigar en nuestro país. ¿Sigue siendo la gran asignatura pendiente?

Sí, a pesar de los avances que se han producido en los últimos tiempos aún tenemos un déficit importante en nuestros niveles de investigación. Creo que falta un mayor nivel de concienciación, tanto en la sociedad como, sobre todo, en los dirigentes políticos. Y sin una política seria y decidida hacia la investigación en todos los campos, no es posible avanzar al ritmo que el progreso exige. Eso comporta formar a los recursos humanos que la tienen que protagonizar y contar con los recursos materiales para poder darle el nivel y la continuidad que exige toda investigación seria.

Acaba de recibir un premio en Galicia que es ejemplo de mecenazgo empresarial y de colaboración público-privada. ¿Influiría realmente en la investigación una buena ley de mecenazgo?

Siempre he defendido la necesidad de disponer de un sistema investigador potente y los gobiernos han de procurar los medios necesarios a tal fin. Pero de manera complementaria, no sustitutiva, es necesaria una buena ley de mecenazgo que incentive a que la iniciativa privada pueda contar con los beneficios adecuados para donar parte de sus beneficios a investigación.

Usted es uno de los referentes en cáncer de mama, uno de los tumores que más ha mejorado su pronóstico en los últimos años. ¿Estamos cerca de curar o cronificar completamente este tipo de cáncer?

Sin lugar a dudas. En los últimos años hemos avanzado mucho en la comprensión de los mecanismos biológicos y moleculares del cáncer y en su tratamiento. Y esto afecta de modo muy significativo al cáncer de mama. Los avances en la investigación nos están permitiendo conocer más sobre la biología y las bases moleculares de este tumor, y eso nos está llevando a identificar nuevas dianas terapéuticas y unos enfoques terapéuticos más selectivos para nuestras pacientes. Podemos seleccionar a aquellas pacientes que más se benefician de una terapia determinad […] Podemos avanzar y mucho en la cronificacion de la enfermedad y con ello incrementar la supervivencia. Pero, ojo, afirmar que estamos cerca de erradicar el cáncer, sería del todo desproporcionado.

¿Se sabe por qué hay pacientes que no responden a ningún tratamiento?

La respuesta a los tratamientos depende principalmente de un buen diagnóstico y para ello es esencial conocer los mecanismos biológicos que subyacen en cada tumor. Aunque en los últimos años hemos avanzado de un modo exponencial en la biología molecular del cáncer de mama todavía nos queda mucho por aprender. […]

¿Este es ahora el principal campo de investigación en cáncer de mama?

Efectivamente. Hace dos décadas los tratamientos se basaban fundamentalmente en lo que se conoce como quimioterapia, que 'mataba' la célula tumoral pero presentaba escasa especificidad. Actualmente, la introducción de las terapias con anticuerpos monoclonales, y más recientemente con nuevos tratamientos hormonales como los inhibidores de ciclinas y la inmunoterapia, y con nuevas técnicas quirúrgicas y radioterápicas, podemos ofrecer un tratamiento personalizado a cada paciente.

Cada vez se oye más hablar de oncología integrativa… ¿Qué es y qué aporta a la oncología?

Se trata de aunar la medicina convencional con las llamadas “terapias naturales”. No hay más que hacer una revisión científica de los últimos tres años para ver que los artículos dedicados a las terapias integrativas van en aumento, pero también podemos comprobar que todos concluyen la necesidad de estudiar científicamente, en el contexto de ensayos clínicos, estas terapias. Los fármacos que pautamos los oncólogos han pasado esos ensayos que han evidenciado su eficacia y sus efectos secundarios en cientos de pacientes. Estas nuevas terapias no han pasado ese ensayo riguroso por lo que, en mi opinión, no se puede afirmar que sean eficaces ni inocuos. […]

¿Cómo afronta un científico el poder de la nueva sociedad de la información (o desinformación)?

Estamos en un momento en el que todo el mundo tiene un fácil acceso a todo tipo de información, lo difícil es saber distinguir cuál es veraz y cual no. Por eso siempre digo a mis pacientes que las dudas que puedan surgirles me las pregunten, y si quieren buscar información recurran siempre a páginas científicas, por ejemplo de los grupos cooperativos como Geicam, Solti, Esmo, etc.

Somos un país envejecido y desgraciadamente Galicia está a la cabeza en este ranking con todo lo que ello supone para nuestro estado de bienestar, y especialmente a la sanidad. Oncólogos relevantes han alertado ya de la imposibilidad de ofrecer las nuevas terapias a todos los enfermos que va a haber en nuestra sociedad. ¿Es inevitable repensar nuestro modelo sanitario?

Envejecimiento y cáncer son dos procesos que caminan paralelos. Una población envejecida está más expuesta a sufrir uno o varios tumores a lo largo de su vida y hay que afrontar esta situación. Desde mi punto de vista, nuestro modelo sanitario público es envidiable y no podemos permitirnos perder su esencia […]

Los profesionales de la sanidad pública gallega llevan meses denunciando el empeoramiento del servicio y la administración habla de falta de profesionales… ¿cree que el actual sistema universitario español está bien adecuado a las necesidades del sistema?

Como digo, yo no concibo el futuro de nuestro país sin una mayor inversión en ciencia y en investigación. Es esencial que se destinen más recursos públicos a la investigación y a la sanidad en general. En mi opinión, debemos poner todos nuestros esfuerzos en continuar el camino iniciado hacia una sanidad y una investigación de calidad que permita personalizar los tratamientos. Y debemos luchar para que el apoyo de las diferentes instituciones públicas españolas a la sanidad se incremente exponencialmente. […]

También se habla de comunidades de primera y de segunda. ¿Cree que existen diferencias destacables en función de la comunidad autónoma en que se viva?

Evidentemente, el presupuesto de cada autonomía puede condicionar el nivel y la calidad de las prestaciones de sus servicios, incluyendo el sanitario, tanto por volumen como por su escala de valores a la hora de marcar prioridades y distribuir recursos. En España tenemos la inmensa suerte de contar con una sanidad pública y universal, pero habría que prestar atención a este concepto de universalidad en una segunda acepción; me refiero al hecho de dar a todos los pacientes tratamientos similares.

De su larga e intensa carrera profesional, ¿que faceta o momento recordará especialmente el día que se retire?

Han sido tantos y tan importantes para mí, que no me resulta fácil determinar uno en concreto. Quizás uno de los momentos en que me sentí más útil a la sanidad pública de mi país fue cuando acudía al Instituto di tumori de Milan, a principios de los años ochenta, para conocer y aprender cómo determinar los receptores hormonales en los tumores de mama y poner esta técnica a disposición de mis pacientes y poder establecer un tratamiento hormonal. Esta técnica no estaba disponible en esa época en muchos hospitales de España, y con ello pude colaborar en su aplicación y difusión en nuestro país.

(Extracto de la entrevista publicada en el número 337 - junio 2019) 



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